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Published on December 24th, 2016

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El chompipe de la fiesta

Llegó navidad y con ella quiero compartirles una pequeña historia de mi vida…

Desde que tengo memoria fui el causante de muchas canas verdes de mi familia, siempre fui inquieto y siempre me he metido en problemas, sé que no es sorpresa para nadie, a causa de esto siempre fui uno de los temas de conversación de sobre mesa cada domingo de reunión familiar con mis primos, tíos y mi abuela, la forma en la que contaban y se referían a mí en cada anécdota se pudiera calificar de bullying en los estándares actuales de los frágiles millennials, he de decirles que en ese entonces me molestaba un poco.

En el colegio el bullying era la moneda franca, lo recibíamos y lo dábamos, desde apodos ofensivos hasta golpizas, algo que era una catarsis para la extraña amistad que teníamos entre varios de mis amigos, puedo decir hoy que gracias a ello no me identifico con narrativas de victimización.

Ya a mis 21 años tuve el gusto y suerte de hacer amistad con todo tipo de personas, altos y chaparros, gordos y flacos, blancos y negros, nacionales y extranjeros, y siempre fui lo que se puede llamar “el chompipe de la fiesta” cada vez que les compartía algo. Un español me vivía molestando con que dejara de usar la “i” para pronunciar la “y” y la “ll”, un mexicano me vivía molestando por decir “seguí recto” en vez de “sigue derecho”, un argentino me vivía molestando por no ser más aventado con las muchachas, en fin, todo mundo siempre tenía algo que corregirme o de qué hacer chiste.

Llevo años de tener un buen grupo de amigos tecnólogos con los que compartimos de todo y en el que no cae, resbala. En cada ocasión que nos reunimos a más de alguno le toca ser “el chompipe de la fiesta” y toca aguantarse la molestadera de todos los amigos, el que se enoja, pierde.

Hace poco una persona me preguntó por qué permitía ese “abuso”, y le respondí que no lo consideraba abuso, no es ningún síndrome de Estocolmo, sencillamente tenía la seguridad necesaria en mí mismo para saber reírme de una broma y saber reconocer mis propios errores, tomaba la crítica de forma constructiva y todo lo negativo era desechado.

Hace más de un año y sobre todo estas últimas dos semanas, por expresar mi opinión en línea he sido blanco de ataques y burlas por parte de grupos que comparten entre ellos una visión del mundo un tanto extraña, algunos han sido graciosos y otros bastante viscerales llegando al punto de involucrar a hasta mi familia… algo que honestamente me ha hecho reír porque al final del camino yo sigo siendo el mismo, quienes me conocen y saben quién realmente soy ahí siguen y los que me critican sólo exponen su verdadera forma de ser.

Honestamente no le deseo ningún mal a nadie, siempre he creído en una verdadera igualdad sin discriminación de ningún tipo, siempre he creído que los espacios se los hace uno con frutos y no con palabrerío y al final de cuentas creo que la tolerancia es algo que se da y no algo que se exige, es por ello que aun siendo no-creyente no me molesta que me deseen una feliz navidad y la razón en la que no tengo problema con esa molestadera…

…al final de cuentas para mí no es nada nuevo ser el chompipe de la fiesta.

Espero que tengan las mejor de las navidades el día de hoy, y si no celebran navidad, mínimo celebremos el cumpleaños de Isaac Newton, un abrazo a todos, ojalá puedan disfrutar de un buen chompipe.





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