Opinión

Published on January 15th, 2014

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Una Carta Abierta

(Segunda actualización 22 de enero 2014)

Este post lo hago con el espíritu y el fin de aclarar algo que al día de hoy me trae una mala imagen, algo que me ha afectado por aproximadamente 14 años, con el objeto de obtener una respuesta por parte de los involucrados así como detener todas las calumnias e injurias contra mi persona, compartiendo de forma pública mi perspectiva ya que jamás nunca he debido nada a nadie, jamás nunca he actuado con malicia o he tenido la actitud de considerar algún bien económico más importante que la amistad, el profesionalismo y el respeto a cualquiera sino por el contrario siempre he tenido el espíritu de compartir y ayudar al prójimo.

Desde 1998 conocí a un extranjero en un café internet, como no es secreto para nadie, suelo asistir desinteresadamente a cualquier persona y más si se trata de tecnología (muchísimas personas pueden dar fe de esto), este extranjero deseaba enviar un correo a varias personas pero no tenía idea de cómo hacerlo, lo asistí en esa tarea, a los años, en el 2000 me lo volví a encontrar en otro café internet localizado donde ahora es el café y panadería San Martín de la zona Viva, entre 13 calle y 2da av. Zona 10, de nuevo me solicitó ayuda para un par de tareas que realizaba, luego inició una plática, para ser franco a mis ingenuos 20 años no tenía el conocimiento necesario para entender todo lo que el amigo extranjero me decía en inglés.

Le comenté que me dedicaba a el negocio de las páginas web y se mostró interesado, primero me dijo que quería hacer un sitio web, luego que quería hacer un portal, luego que quería hace un banco en línea y ahí fue cuando me asusté por varias razones, primero porque al parecer no era el típico turista sino que sonaba a que tenía el capital para realizar dichos sitios web, segundo porque sabía que mi conocimiento del idioma inglés no era tan completo para asesorarlo en todo y poder cumplirle en todo lo que necesitaba, fue ahí cuando pensé en pedir ayuda a un amigo con quien anteriormente habíamos realizado un par de proyectos web, Hugo Vinicio Gómez.

Conocí a Hugo Vinicio Gomez sólo como “Hugo Gomez” gracias a mi hermano y a un círculo de amigos diseñadores y desarrolladores web, cuando nos conocimos y platicamos de proyectos que realizamos con anterioridad, resultó ser que ambos habíamos trabajado en conjunto en una presentación Flash para una agencia de publicidad de renombre en Guatemala sin estar enterados ya que ambos habíamos trabajado el proyecto en una relación de dependencia con distintas agencias web, Hugo había realizado el diseño y yo la vectorización, programación y animación Flash.

Hugo en ese entonces trabajaba en para el proveedor de internet más grande de Guatemala, yo como siempre ya era un developer independiente, hablamos en varias ocasiones de hacer una sociedad, realizar todo tipo de proyectos, conquistar el mundo web Flash de Guatemala, Hugo tenía ya hasta nombre para su sociedad y si mal no recuerdo era Onyx Digital.

Cuando empecé a tener problemas para entender lo complejo de las ideas de lo que el amigo extranjero necesitaba invité a Hugo Gómez al proyecto para que me apoyara, lo invité a participar como socio y el invitó a su socia en su emprendimiento (Onyx Digital) -quien era su amiga y confidente- a unirse al proyecto y no tuve ningún problema con ello, el típico chapín “vivo” hubiera dicho “no” porque eran un pastel dividido entre más personas, pero jamás nunca he tenido esa actitud.

Para hacer la historia breve, el amigo extranjero se entendió muchísimo mejor con Hugo que conmigo ya que Hugo era muchísimo más fluído para hablar inglés, de querer hacer un banco en línea el proyecto se convirtió en un “startup”, una pequeña empresa web, lamentablemente el extranjero optó por no incluir a la amiga de Hugo al emprendimiento ya que no quería mujeres en la empresa, el extranjero nos dio un maletín con el dinero en efectivo necesario para registrar la empresa y pagar seis meses de alquiler más depósito en el edificio Atlantis de la zona viva, algo que me resultó un tanto sospechoso.

A estas alturas del caso me encontraba con sentimientos encontrados, primeramente porque era una oportunidad en un millón tener un socio capitalista tan bondadoso pero al mismo tiempo no era normal que un turista promedio de la nada decidiera crear un startup web sólo porque conoció a un “patojo chispudo” en un café internet, sin embargo para esa época un sueldo de $2,000 no venía nada mal y por más que escudriñé si estaba haciendo algún mal no vi nada en absoluto, estaba siendo pagado por hacer páginas web y justamente por lo mismo cuando hablamos del registro de la empresa Hugo Vinicio Gómez me convenció de que lo mejor era que yo no estuviera involucrado en patentes de comercio o cuestiones legales de la empresa ya que él se iba a hacer cargo de ello, confié en su palabra más sabiendo que su papá laboraba en el Banco de Guatemala, se me hacía alguien de fiar.

Abrimos la oficina, compramos escritorios, computadoras, suministros, servidores, accesorios y todo lo necesario para la oficina, contratamos personal, invité a un antiguo vecino que era ingeniero en sistemas a unirse al proyecto y en menos de un mes teníamos toda la empresa web funcionando, Hugo Gómez encargado del área administrativa y el departamento de diseño y yo encargado del desarrollo web y servidores.

En el desarrollo de la empresa empecé a ver cosas que simplemente no tenían sentido, todos los sitios que se diseñaban y desarrollaban tenían el mismo tema, ciudadanías, cuestiones legales, inversiones offshore, etc. Hasta compramos un servidor físico para enviarlo luego a una isla offshore vía aérea. Le comenté esto a Hugo y con el tono bromista que lo caracteriza me dijo “Polo, sólo te hace falta morir porque engañado ya estás”, me explicó que mi amigo extranjero, el socio capitalista, brindaba asesoría legal para obtener una ciudadanía en X país, y que todo lo que hacíamos era crearle el contenido para que el al final del camino recibiera clientes interesados, obviamente me preocupé cuando entendí la ingrata palabra en inglés que el amigo extranjero tenía de muletilla y que no había entendido; “citizenship”.

De nuevo, por ingenuidad o tal vez miedo a volver a empezar de cero, seguí laborando en la empresa, dando lo mejor de mí, velando por un ambiente de trabajo agradable. Con el tiempo Hugo fue distanciándose más de la oficina para atender cada vez más reuniones con mi amigo extranjero, de a pocos fui siendo excluido de las reuniones y para ser franco, me parecía genial ya que no quería estar involucrado en nada malo.

A poco más de 8 meses de aperturada la empresa y un día después de “hacerle la bulla” a Hugo dándole la bienvenida luego de que regresara de un viaje para “platicar” con mi amigo extranjero llegué a la oficina para continuar la labor, para mi sorpresa la oficina estaba vacía, ni un solo escritorio, ni una sola computadora, nada, sólo Hugo Vinicio Gómez y el personal del edificio se encontraban ahí arreglando los últimos trámites ya que Hugo había desalojado la oficina.

Le pregunté a Hugo Vinicio Gómez qué estaba pasando, su respuesta fue: “Mr. Andrews decidió que nos pasaramos a Costa Rica, sé que no ibas a querer entonces sólo nos vamos X y Y personas”… Obviamente me sentí molesto, traicionado e insultado, para colmo de males ni tan siquiera tuvieron la dignidad de dejarme sacar la información personal que tenía en mi computadora. Lamento tantísimo la ingenuidad de mis 20 años porque el día de hoy la historia hubiera sido muy diferente.

Sin embargo que Hugo Vinicio Gómez se llevara la empresa que hicimos, al cliente que le proveí, a un par de amigos y todo el esfuerzo de casi un año no le terminó de satisfacer, de la nada todo el grupo de amigos diseñadores y desarrolladores empezó a alejarse de mi o evitarme sin razón alguna, obviamente me difamó y calumnió y por más que intenté en varias ocasiones darles mi versión de los hechos a terceros no tuve éxito alguno.

Por poco más de 14 años estos eventos me han traído consecuencias, para no ser pesimista, la experiencia es lo único positivo de esto, ya que las oportunidades que he perdido por la difamación y calumnia por parte de Hugo Vinicio Gómez han sido constantes, sin ir tan lejos, a finales del 2013 fui invitado a participar en un emprendimiento por parte del creador del mismo emprendimiento y si bien al principio no tenía mucho interés al ver la labor que hacían me pareció muy interesante, sin embargo en el proceso de conocerlos y que me conocieran un exempleado que tuvimos en este emprendimiento, Fernando Boiton, recomendó “fuertemente” que no se me contratara, también intenté contactar vía correo electrónico y vía telefónica a Fernando para entender sus razones y aclarar cualquier punto pero de nuevo sin éxito alguno, a la fecha desconozco las razones de su descalificación a mi persona, sin embargo siendo al cien por ciento objetivos sé que su trabajo es bueno y para poner en la balanza, si algo me tiene en extremo contento es que a pesar de que él tiene una imagen negativa de mi persona tengo el gusto de seguir teniendo comunicación con otros exempleados con quienes me llevo demasiado bien.

Perdí el contacto con Hugo Vinicio Gómez desde el 2001, por presunciones de terceros escuché que se presume estafó a mi cliente extranjero, que terminó huyendo a Brasil y que a los años regreso a Guatemala dejándose de identificar con su primer nombre y pasando al segundo, de “Hugo Gómez” a “Vinicio Gómez”, que dio clases de portugués en una academia Guatemalteca, que trabajó en varias empresas web pero en un perfil bajo.

Para buena o mala suerte a finales del 2011 y principios del 2012 lo encontré realizando un trámite en la SAT y aproveché para confrontarlo y preguntarle por qué había actuado de forma tan deshonesta, fue en extremo evasivo y luego de mi insistencia lo único que me dijo fue “Rodrigo, vos no sabes, ni siquiera tenes idea de quién era el gringo”, hasta ahí toda la conversación, para ser honesto, me intriga quién era mi amigo extranjero, porque un mes se hacía llamar “David” al otro “Robert”, al otro “Mr. Andrews”, luego “Mr. Anderson” y así continuamente.

Por el 2002 por un golpe de suerte me encontraba grabando un documental del Centro Histórico Guatemalteco y vi a mi amigo el extranjero ingresar a un café internet, aproveché el equipo y micrófono inalámbrico de solapa para saludar a mi amigo y grabar la conversación que sostuve con él, según él me presumió, ya no tenía comunicación con Hugo Vinicio Gómez ya que se le desapareció con la empresa… ¿habrá dicho le verdad? Lo ignoro, pero incluyo acá un fragmento del vídeo sin audio por respeto a las personas y temas platicados.

http://youtu.be/ALlfIx7e4S0

Así que ya habiendo compartido los hechos que ocurrieron quiero dejar en claro que:

  • Jamás nunca he estafado a nadie.
  • Jamás nunca he dejado de pagar a nadie o tenido una deuda no pagada con nadie.
  • Jamás he dejado de ser apasionado por mi trabajo y jamás he entregado mamarrachos o incumplido a menos que exista una causa mayor.
  • Jamás nunca he tenido una mala intención para con nadie que no me falte al respeto o la dignidad.
  • En todo momento mis intenciones fueron las más buenas y al mismo tiempo las más ingenuas.
  • No tengo temor de nada porque jamás actué de mala fe sino por el contrario, invité a un amigo a un emprendimiento para que creciéramos económica y profesionalmente en conjunto así como invité con los mismos fines a las personas y amigos a quienes se unieron como colaboradores.
  • Jamás he tenido que esconderme ni cambiar mi nombre porque jamás nunca hice nada deshonesto, tengo la conciencia tranquila en absoluto, y en caso se presuma lo contrario, estoy abierto al diálogo ya sea por este medio (comentarios) como por cualquier otro a escuchar cualquier otro punto de vista y aclararlo.

Lo que sí me preocupa y quiero compartir como experiencia, sobre todo con los jóvenes que inician en el mundo de los negocios es ser más cautelosos, ser más inquisitivos, pensar más de dos veces las cosas, que Hugo me dijera “no sabes quién es el gringo” me dejó pensando mucho, luego de ver lo que ocurrió en los atentados en la maratón de Boston y ver cómo de la nada los hermanos Dzhokhar y Tamerlan Tsarnaev salieron involucrados me hicieron poner mis barbas en remojo. Si mi historia hubiera ocurrido en EEUU yo nunca hubiera sabido si mi amigo extranjero era o no alguien que quería incriminarme de cometer cualquier cosa, sencillamente fui demasiado ingenuo, tonto e influenciable.

Lo más paradójico del caso es que por asares del destino, hoy que veo mi Facebook encuentro una publicación compartida de mi exsocio Hugo Vinicio Gómez ridiculizando la reacción de la Vicepresidenta al ser hospitalizada por la “agresión” perpetrada el día de ayer cuando le arrojaron harina, en esta publicación tacha a la vicepresidenta de corrupta:

corrupto

¿Acaso no es paradójico? Así es como funciona mi país, todos se quejan de los que roban, pero en el fondo creo que la mayoría es igualmente corrupta e igual robaría, no, no dije todos, sólo y únicamente la mayoría, gente como Hugo Vinicio Gómez que me dejó de la noche a la mañana sin nada… ¿Sería acaso él un prospecto de honradez e integridad digno de ocupar un puesto de gobierno?

Termino así la publicación, esperando esto aclare varios puntos a terceros y esperando algún día estas personas tengan la dignidad de decir las cosas como son, de frente, en la cara y sin esconderse, yo ya hace años crecí, la vida no es la escuelita donde el chisme se toma como verdad, en la vida real ninguna presunción puede darse por cierta hasta no escuchar todos los puntos de vista de todos los involucrados y los hechos triunfan sobre las calumnias e injurias, mientras yo acá sigo sin necesidad de esconderme o mentirle a nadie.

ACTUALIZACIÓN 1:00PM 15 de Enero 2014

Como comenté que no tenía nada que esconder envié esta publicación a Hugo Vinicio Gómez vía el chat de Facebook, ahora resulta amenazando la integridad física de mi familia y de mi persona, confirmo mi tésis que la mayoría (no todas) de personas que se quejan del gobierno son igualmente jodidas, acá foto de pantalla de la conversación donde insinúa denunciarme por delitos que no he cometido entre otras cosas:

amenaza

ACTUALIZACIÓN 22 de Enero 2014

Para los que no conocen el caso de cerca, las calumnias de Hugo Vinicio Gómez realizados vía Facebook son completamente falsas y quien desee está invitado a verificar la falsedad de las calumnias, mis antecedentes penales y policíacos están en limpio y a diferencia de Hugo Vinicio no cuento con una tan agitada rotación en empresas durando no más de un par de años en cada trabajo, tengo excelentes referencias y un legado de trabajo que puede ser hasta googleado, todo lo que Hugo Vinicio expresa son meros chantajes, intentos de coacción y amenazas o como diríamos al buen chapín, patadas de ahogado, ya mi esposa (quien se molestó mucho con lo que comentó Hugo Vinicio Gómez) comentó en la publicación y como todos mis conocidos sabrán, se le puede contactar vía las redes sociales la mayor parte del día.

Las personas que allá por el 2000 conocieron a Hugo Gómez darán fe de que cambió la forma de presentarse de Hugo a Vinicio, que en efecto viajó y desapareció del mapa por un tiempo y que vive cambiando de empleo y círculos sociales de forma continua.





12 Responses to Una Carta Abierta

  1. Manuel Morales says:

    lastimosamente a las malas aprende uno, yo lo conocí y conocí a su amigo William Domingo Aguilar y cuando me contaste me sorprendí, al comentarle del caso me contó una versión totalmente irreal. Que mal que estas cosas pasen, yo tuve la mala experiencia con William y pues creo que gente corrupta y estafadora se hace amigo de gente igual, hay que tener cuidado.

  2. Alexis Burgos says:

    Gente así hay en toda Guate, por eso uno de los pilares de mi trabajo es “nunca decir en qué estoy trabajando”.

  3. Jean Anleu says:

    Lo mas curioso es que muchos con una moral muy relajada sientan la solvencia de criticar a quienes consideran corruptos.

  4. Alex Valle says:

    Gracias por compartir tu experiencia!

  5. Daniel Victores says:

    pues esto es una conversación que la calificaría de Vieja Chifletera a este señor Gomez, recuerdo haber sacado un listado de todas las denuncias existentes en contra de Rodrigo Polo y NO EXISTE ninguna por agresión, sin embargo el señor Gomez su conducta encuadra en los delitos de Chantaje, Coacción, Amenazas y Calumnia, acciones contenidas en nuestro Código Penal vigente en los artículos 159, 214,215 y 262.

  6. gloria alonzo says:

    EN RESPUESTA A HUGO GOMEZ, que no entiendo porque no tuvo más creatividad que inventar un cuento al estilo LAURA BOZZO. Hugo: … NO SOY estúpida… NO SOY sumisa y sobre todo NO ESTOY LOCA como para poner a mis hijos peligro. Ni mi marido es un criminal NI MI PADRE es un ASESINO. No existe tal orden de prisión… NIGUNO DE LOS DOS alguna vez estaría tan desequilibrado para realizar un acto similar. ¿Sabés que las injurias son delito? … en el momento que le haga saber tu acusación “sin fundamento”… él como abogado que es… no dudará en actuar conforme a la ley. Estas difamando MI DIGNIDAD… conozco los derechos de la mujer y se lo que es VIOLENCIA FAMILIAR…. repito NO SOY ESTÚPIDA como para dejarme golpear, denigrar y vivir de una forma tan “baja” como la que tu historia cuenta. No me queda más que CONFIRMAR LO QUE MI ESPOSO EXPRESA EN ESTA CARTA ABIERTA, ya que SOY TESTIGO de todo… no se si recordás.. YO ESTUVE ALLÍ TODO EL TIEMPO.

  7. Pamira says:

    Pues deberías de dejar el audio por que este tipo de gente merece ser descubierta, lamentablemente a las malas aprende uno sobre todo con este tipo de gente que falta de pantalones al contestarte de esa manera evadiendo el tema completamente y levantando acusaciones en tu contra y amenazando a tu familia solo con eso deja claro que tipo de gente es!
    Como dice un dicho popular “la verdad siempre sale a luz”

  8. neryfanleu says:

    La sabiduria no tiene precio y a los 20’S te llego a vos sin que pasara a mas y la tranquilidad con la que vos (Polo) dormis no la tienen las personas que difaman calumnian estafan y andan haciendo cualquier cosa para ganarse “reputacion”. O mejor dicho que tienen la cola machucada.

  9. Diego Pellecer says:

    Doy fe de que muchas cosas de las cuales he necesitado aprender y/o solucionar ha sido por la buena y desinteresada fe de Polo. Cada quien se maneja como quiere, cada quien cree lo que quiere y hace de su gana lo que se la antoje. Antes que todo demuestro y doy fe, de que Rodrigo Polo jamás ha actuado de forma deshonesta y puedo decir con toda certeza (aunque parezca que me pagaron por escribir esto pero les aseguro que es verdad) que el trabajo que Polo ha realizado y/o realiza actualmente, habla por sí sólo y no conozco a nadie que haya salido perjudicado. Lastimosamente la ignorancia es parte del aprendizaje y en este caso, se nota quien se quedó ignorante el resto de su vida y definitivamente no sos vos Polo.

  10. Carlos says:

    Doble moral, caso típico de muchos guatemaltecos.
    Coincido con vos que muchos de los que más critican al gobierno, posiblemente sufran de los mismos males.
    En todo caso, procederé a eliminar la publicación del sr. gomez, de mis espacios en las redes sociales.

  11. ieddu says:

    Pon tu denuncia polo!

  12. Eduardo Villagran says:

    Por si quedaba alguna duda de la carta Abierta, Gracias a “Hugo Vinicio Gómez”,”Hugo Gómez”,”Vinicio Gómez” por revelar que todo lo anterior descrito es cierto.

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